Guía y check list para mejorar el SEO de tu web
Poner al posicionamiento SEO de tu parte puede ser tan entretenido como ir tachando elementos de una check list.
Para que le pierdas el miedo al SEO y empieces a conseguir resultados cuanto antes, desde CoMsentido hemos creado esta Guía + check list para que aprender y ponerlo en práctica sea más sencillo que nunca.
Sabemos que el posicionamiento SEO es una de las partes que más cuestan al principio. Con esta guía y check list para mejorar el posicionamiento SEO de tu web podrás ir entendiendo cada uno de los pasos y verás el proceso paso a paso y desde dentro.
Esperamos que puedas ver cómo mejora el posicionamiento de tu sitio web con estos tips básicos. Al final, el truco está en dedicarle tiempo y conocer la importancia de estos recursos y de gustarle a los motores de búsqueda.
¡Que empiece el posicionamiento!
¿Qué encontrarás en el la guía de tips básicos?
En la guía de mejora del posicionamiento SEO encontrarás 6 consejos imprescindibles sobre el SEO de tu página web. ¿Sobre qué? Sobre cómo generar el contenido en base a mejorar el SEO y sobre consejos extra sobre estilo y formato del mismo.
¿Qué encontrarás en el check list sobre el posicionamiento SEO?
Este recurso es perfecto para hacer una revisión de cada uno de los puntos importantes para el SEO después de crear el contenido para tu blog.
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¿Tu empresa tiene una estrategia de marketing o solo está haciendo acciones?
Tener una web, publicar en Instagram, invertir en Google Ads, enviar una newsletter o trabajar el SEO son acciones de marketing.
Pero hay una pregunta más importante:
¿Todas esas acciones forman parte de una estrategia?
Hacer marketing no consiste en acumular tareas. Una estrategia de marketing digital conecta los objetivos de la empresa con el público, los canales, los recursos y las acciones necesarias para conseguir resultados.
Cuando esto no ocurre, es fácil publicar porque “toca”, invertir en publicidad sin tener claro qué se quiere conseguir o dedicar tiempo a canales que quizá no son prioritarios.
¿Qué diferencia hay entre hacer marketing y tener una estrategia?
La diferencia está en el porqué.
Publicar en redes sociales, crear una campaña de Google Ads, escribir un artículo, enviar una newsletter o mejorar una página web son acciones concretas.
Una estrategia determina qué se quiere conseguir, a quién se quiere llegar, cómo se va a hacer y cómo se medirá el resultado. Por ejemplo, publicar tres veces por semana en Instagram es una acción.
Decidir que Instagram será uno de los canales para generar reconocimiento entre un público concreto, definir qué contenidos necesita y medir si contribuye a captar clientes forma parte de una estrategia de marketing digital.
La acción ejecuta. La estrategia marca el rumbo.
Señales de que tu empresa está haciendo acciones sin una estrategia
No siempre es fácil detectar que falta planificación. Estas situaciones pueden darte una pista:
Cada canal funciona por separado
SEO, redes sociales, publicidad, email marketing y web se gestionan como piezas independientes, sin una visión común.
Se publica porque hay que publicar
El calendario está lleno, pero no está claro qué objetivo persigue cada contenido. Tener actividad no significa necesariamente estar avanzando.
Se toman decisiones por intuición
“Tenemos que estar en TikTok”.
“Deberíamos hacer más anuncios”.
“Necesitamos otro blog”.
Pueden ser buenas ideas, pero antes habría que preguntarse para qué.
No sabes si una acción ha funcionado
Si termina una campaña y no puedes determinar si ha contribuido a tus objetivos, probablemente faltaba definir qué querías conseguir y cómo ibas a medirlo.
Mantienes acciones que no generan resultados
Sin análisis, es fácil seguir haciendo lo mismo simplemente porque lleva tiempo haciéndose.
¿Qué debería incluir una estrategia de marketing digital?
No existe una estrategia igual para todas las empresas. Depende del negocio, sus objetivos, su público y los recursos disponibles. Sin embargo, hay algunos elementos fundamentales:
Objetivos: qué quieres conseguir: ventas, leads, nuevos clientes, visibilidad, fidelización o lanzamiento de un servicio.
Público objetivo: quién es tu cliente, qué necesita, qué problemas tiene y cómo busca soluciones.
Propuesta de valor: qué te diferencia y por qué un cliente debería elegirte frente a otras alternativas.
Canales: SEO, web, Google Business Profile, redes sociales, publicidad, email marketing o contenidos, según lo que tenga sentido para tu negocio.
Acciones: qué vas a hacer, cuándo, con qué recursos y quién será responsable.
Medición: qué indicadores utilizarás para saber si estás avanzando hacia tus objetivos.
¿Cómo conectar las diferentes acciones de marketing?
Uno de los errores más habituales es pensar en cada canal de forma independiente.
Una empresa puede utilizar el SEO para captar personas que ya están buscando sus productos o servicios, los contenidos para resolver sus dudas, las redes sociales para generar reconocimiento, la publicidad digital para captar demanda y el email marketing para mantener la relación con sus contactos. Cada canal puede cumplir una función diferente dentro de la misma estrategia.
La cuestión no es estar en todas partes, sino entender qué papel tiene cada canal y cómo contribuye al objetivo general.
Medir para saber qué funciona
Medir no significa acumular datos. Significa saber qué indicadores ayudan a tomar decisiones. Dependiendo de los objetivos, pueden analizarse:
- Tráfico cualificado.
- Leads generados.
- Conversiones.
- Coste por adquisición.
- Ventas.
- Tasa de conversión.
- Retorno de la inversión.
- Tráfico orgánico.
- Resultados de campañas.
Tener muchos seguidores puede parecer positivo, pero si el objetivo es conseguir clientes, habrá que comprobar si las redes sociales están generando oportunidades reales.
Una métrica solo tiene sentido cuando ayuda a tomar una decisión.
Una estrategia no se diseña para quedarse en un cajón
El mercado cambia. También cambian los consumidores, la competencia, los canales y los resultados. Por eso, una estrategia de marketing digital debe analizarse y adaptarse.
Si una acción no funciona, hay que entender por qué. Si un canal genera mejores resultados, puede tener sentido reforzarlo. Y si cambia el comportamiento del público, quizá sea necesario modificar el mensaje o la forma de llegar hasta él. La planificación marca el rumbo, pero los datos ayudan a decidir cuándo hay que cambiarlo.
Hacer más marketing no significa conseguir mejores resultados
Una empresa puede publicar más, invertir más dinero o utilizar más canales y, aun así, conseguir peores resultados que otra que realiza menos acciones, pero las tiene mejor conectadas. La clave no está en hacer más, sino en saber qué hacer, por qué hacerlo y cómo medir si está funcionando. Antes de añadir otra acción a tu calendario de marketing, hazte una pregunta:
¿Qué objetivo persigue y cómo encaja dentro de mi estrategia?
Si no puedes responderla, quizá no necesites hacer más marketing. Quizá necesites pararte, analizar lo que estás haciendo y definir mejor el rumbo.
Y ahí es donde empieza una buena estrategia: en entender dónde estás, qué quieres conseguir y qué necesitas para llegar hasta allí.
¿No tienes claro si todas tus acciones de marketing están remando en la misma dirección?
En CoMsentido podemos ayudarte a analizar tu situación y definir una estrategia que dé sentido a cada acción.
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